LA CASA DE LA COLINA
empezaré mi relato contando la historia de mis abuelos . mi abuela era una mujer alta y hermosa con unos grandes ojos azules , mi abuelo rudo y fuerte con gran mentón como todo un EUROPEO . llegaron a América huyendo de la guerra. .la gran guerra , recuerdo que tendría unos 6 años cuando me llevó mi padre a pasar un fin de semana en casa de mis abuelos. LA CASA DE LA COLINA , como todos la conocían teníamos que subir prácticamente una montaña para encontrarnos con una hermosa construcción que parecía sacada de un cuento . la casa quedaba en lo alto de una colina , tenía si se puede describir así un aspecto enigmático y un poco aterrador . al llegar allí sentí una extraña sensación de bienestar me sentía protegida y con una felicidad que no experimente antes en ningún lugar . era blanca con grandes balcones y un muro de piedra que dividía una pared y la estancia. había una enorme chimenea ... donde cada noche nos sentamos alrededor de ella para contar historias , la casa siempre olía a pan y chocolate pues casi siempre mi abuela horneaba panecillos y unos buñuelos de yuca que le quedaban muy sabrosos , mi abuela era excelente en el arte de la cocina . . yo recuerdo que era una niña muy feliz , siempre que iba de visita a donde mis abuelos. recuerdo que el abuelo enfermo y murió cuando yo tenia 10 anos . ese día lo recuerdo como si fuese hoy , fuimos a visitarlos por que le avisaron a mi padre que el abuelo quería verlo. la abuela estaba muy decaída , el abuelo vomitaba sangre . pero ya no quería que ningún doctor lo viniese a torturar .mi padre entro en la grande habitación y después de un rato salio con sus ojos enrojecidos por el llanto ,la abuela corrió y cerro la puerta . mi abuelo se quería despedir de todos . recuerdo que ese día llovía sin Cesar era un día gris y triste , llego el doctor a eso de las 5 de la tarde , estuvo con mi abuelo como una hora , luego salio para hablar con mi tío , mi padre y mi abuela. ya se acercaba el triste final , todos se sentaron en la grande estancia hasta que mi abuela se levanto y fue al dormitorio , yo fui tras ella y me senté a los pies de la cama . el abuelo estaba pálido pero aun tenia fuerza en las manos pues me apretó mi pequeña mano . en voz bajita me dijo cuídate siempre pequeña y cuida de tu padre , te amo ... fueron sus ultimas palabras . el abuelo se durmió para jamas despertar , fue algo sublime , hoy creo que el final de mi abuelo fue como su vida serena y pacifica mis abuelos jamás se habían separado, se casaron siendo aun muy jóvenes . ellos eran judíos y todo se hizo según la ley judía . después de la muerte de mi abuelo yo empece a sentir cosas indescriptibles pues aun era una niña y no sabia de la naturaleza humana ni cosas tan profundas como la vida y la muerte .
Pasaron 2 años y aún recuerdo ese día como si fuese hoy , aún tengo en mi mente
La mirada de mi abuelo despidiéndose como si se fuese a otro país, cuidando hasta el último momento de mi abuela .
Ahora entiendo que todo eso lo hacía para que ella no sufriera. No sé quejaba y se hacía El Fuerte , cuando el sabía que ya había llegado la hora de partir .
Un día después del funeral , cuando todos estaban en la cocina lo vi pasar por la estancia con su traje negro de casimir , lo seguí sin temor alguno pues crei que todo fue un sueño y que el abuelo estaba bien .
Baje por la enorme puerta que conducía a un corredor donde colgaban cuadros antiguos que ellos atesoraban , pues fueron cosas que trajeron en su viaje , cuando los dos salieron de su país a tierras desconocidas. Al pasar por allí sentí una sensación muy extraña , aunque hacía frío, sentí un frío que me recorría toda pero que me congelaba hasta los huesos , corri para poder seguir al abuelo .
Al salir a la colina mire a todos lados y lo vi a lo lejos sentado mirando hacia el árbol de roble que el había plantado cuando llegaron a este país, lo mire y me señaló el árbol , le hice un gesto como preguntándole que quieres abuelo ? Pero no respondió mire para ver si alguien más lo veía y al volver la mirada mi abuelo ya no estaba .
Transcurrió el tiempo y mi abuelo seguía por la casa siempre lo veía sentado en su estancia con su pipa de nogal y incrustaciones de plata fumando aletargado, mirando el fuego de la chimenea , nunca le comenté a nadie que el abuelo seguía aquí y que no había muerto como ellos creían. Un fin de semana fui con mi padre a visitar a la abuela y mi padre decidió dejarme para acompañar ai abuela . Yo había salido ya de vacaciones del colegio , y el sabía que yo adoraba el campo . Por la mañana me levantaba para ayudar a mi abuela en la cocina y para aprender a cocinar esa comida sabrosa que ella sabía hacer . Platos típicos de su país. Y esos sabrosos buñuelos que nunca podían faltar en el desayuno .
